Los nombres budistas son de idioma
sánscrito, y hacen referencia a los principios que rigen el budismo y a sus
verdades.
NESTOR: Maestro Tibetano kayabgon Phakchat
Rinpache: nació en esta reencarnación en 1981, pero ha tenido muchos logros espirituales
en sus 7 reencarnaciones y fue ordenado por su santidad el Dalai Lama
DAIRA: Bhikkhunis Praina
"Sabiduría". Uno de los ocho aspectos del Noble Camino budista.
JUANITA:
Bhikkhunis Manjari Nombre de mujer, muy utilizado en la India por su
origen budista, que significa "albahaca sagrada" o "flor".
EL BUDISMO.
El budismo
es una religión no teísta que se desarrolló a partir de las enseñanzas
difundidas por su fundador, el príncipe Siddhartha Gautama, alrededor del siglo
V a. C. en el noreste de la India.
Cuando el Buda
expuso sobre las Cuatro Nobles Verdades, primero indicó cuáles eran. Son, dijo,
la verdad del sufrimiento, la verdad del origen del sufrimiento, la verdad de
la cesación del sufrimiento, y la verdad del camino que conduce a la cesación
del sufrimiento por medio del noble óctuplo sendero. Este es el primero de los
“tres giros y doce procesos” de la Rueda del Dharma ¿Qué significa
eso? Como enseñado por el Buda, cada una de las nobles verdades implicaba tres
giros o aspectos. Dentro de cada noble verdad, los tres giros o aspectos eran:
primero, el comprender esa noble verdad; segundo, el poner en práctica la
comprensión de esa noble verdad; y tercero, el alcanzar los resultados o el
realizar esa noble verdad. Entonces, la secuencia es: entendimiento-practica-realización.
Por lo tanto, la práctica completa de las Cuatro Nobles Verdades consta de doce
procesos que, al ser completados, aseguran la entrada en el nirvana.
Por lo tanto, la
comprensión del significado de las Cuatro Nobles Verdades es el primer giro.
Como resultado del primer giro, los ascéticos comprendieron la naturaleza del
sufrimiento y sus causas. El Buda explicó aún más y expresó sobre la necesidad
de ir más allá del sólo comprender las Cuatro Nobles Verdades poniendo ese
conocimiento en práctica. Por ejemplo, sabiendo los orígenes del sufrimiento,
necesitamos abandonar los tipos de acciones que provocan la acumulación del
sufrimiento. Uno tiene una firme convicción de que la cesación del sufrimiento
es posible, y práctica el camino para alcanzarla. Entonces, el segundo giro es
el creer y actuar sobre las verdades.
El Buda dijo a sus
discípulos que él mismo, comprendiendo las cuatro verdades, había alcanzado la
cesación y se había realizado en el camino lejos del sufrimiento, y alcanzó la
iluminación. Y ahora, él estaba enseñándoles el cómo alcanzar la liberación por
sí mismos. La existencia del sufrimiento, las causas del sufrimiento, la
cesación del sufrimiento y el camino que conduce a la cesación del sufrimiento
fueron completamente comprendidos, practicados, y el sufrimiento por sí mismo
se había terminado. Por lo tanto, el tercer giro es la realización, el
resultado de practicar las verdades.
Como resultado de
los tres giros de la Rueda del Dharma del Buda, incluso hasta el menos
talentoso de los cinco monjes alcanzó la iluminación, y se convirtieron en
aryas, los que han despertado, los primeros discípulos del Buda y el primer
sangha (comunidad de los monjes budistas). En los sucesivos cuarenta y nueve
años, el Buda continuó exponiendo sobre las Cuatro Nobles Verdades y todas las
demás enseñanzas del Budadharma, hasta que entró en el gran nirvana. Antes de
eso, él siempre amonestó a sus discípulos y seguidores para que acatasen los
preceptos (vinaya), para que aceptasen el Dharma como su maestro, y para que
tomasen la liberación (nirvana) como su objetivo supremo. ¿Qué es el tomar la
liberación como nuestro objetivo? Para tomar la liberación como nuestro
objetivo, uno debe comprender completamente acerca del surgimiento condicionado
(que todas las cosas surgen como resultado de muchas causas y condiciones
diferentes). Para comprender la naturaleza de nuestra existencia, empezamos por
entender los doce lazos del surgimiento condicionado, que determinan la forma y
el camino de nuestra vida a medida que ésta transcurre. Si uno pudiera
contemplar estos doce lazos, comprenderá completamente las causas del
sufrimiento, así como también el camino que conduce a la cesación del
sufrimiento y hacia la liberación.
Entonces, las Cuatro Nobles Verdades abarcan las
enseñanzas completas del Buda e incluyen los tres sellos del Dharma y los doce
lazos del surgimiento condicionado. Por lo tanto, para comprender el
objetivo de las Cuatro Nobles Verdades, uno también debe comprender y
contemplar el sufrimiento, la no-permanencia, el no-ego y el surgimiento
condicionado. Aunque el Budismo puede dividirse en varias escuelas tales como
Theravada, Mahayana, Vajrayana, la repentina y la gradual, etc.; todas ellas
tienen como su base las Cuatro Nobles Verdades, sin ellas, no podrían ser
consideradas como budistas. Con esta breve introducción, procedamos a llegar a
una comprensión más profunda de las Cuatro Nobles Verdades.
Los aryas tuvieron
un ‘despertar’ a la primera noble verdad del sufrimiento y a sus muchos
orígenes. Primero, hay sufrimiento por la calamidad catastrófica, desastres
naturales y otras amenazas del medio ambiente. Segundo, no podemos aislar el
miedo y las fuentes de incertidumbre del sufrimiento. Y tercero, están los
infinitos tipos de aflicciones que experimentamos y que son generadas por
nosotros mismos.
La segunda noble verdad es que la causa fundamental
del sufrimiento es la ignorancia, que se manifiesta como codicia, aversión y
falsa ilusión. La ignorancia, a su vez, nos conduce a involucrarnos en acciones
que provocan sufrimiento. Acción, el significado literal del karma, incluye las
acciones así como también los pensamientos y las palabras. De manera que lo que
llamamos el origen o la causa del sufrimiento, es realmente el karma (la fuerza
que propulsa las condiciones existentes en nuestra vida a un resultado futuro,
un tipo de impulso que nos conduce en una cierta dirección). Es una energía
compuesta generada por las ilusiones y aflicciones de los seres sensibles,
provocándoles a que se involucren en ciertas acciones. Estas mismas acciones
plantan aún más “semillas” (causas y condiciones) para posteriores
consecuencias. Cuando las semillas maduran, la fuerza resultante se convierte
en una potencia que nos propulsa hacia el futuro, conduciéndonos a particulares
experiencias del sufrimiento.
La tercera y cuarta nobles verdades derivan de la
profunda comprensión realizada por los aryas de la no-existencia del
sufrimiento y, por consiguiente, la posibilidad de su cesación. El Buda expuso
varios métodos para llegar a la cesación del sufrimiento. Entre estos, lo más
importante es un modo de vida ético, es decir, llevar una conducta que no
provoque sufrimiento. Debemos también cultivar la conciencia, de manera de no
crear las causas del futuro sufrimiento. Si no estamos conscientes de las
caudas del sufrimiento, lo prolongamos al crear las mismas causas una y otra
vez. Cuando estamos conscientes de las causas del sufrimiento, podemos poner
fin a nuestras acciones negativas, de manera que la liberación del sufrimiento
puede tener lugar. Finalmente, llamamos a estas verdades nobles porque son
genuinas, eternas y necesarias. Son genuinas porque nada puede contradecirlas,
desacreditarlas o sustituirlas y, al practicarlas, uno experimentará que son
genuinas. Son eternas porque el sufrimiento y el fin del sufrimiento no están
limitados a una cultura o un período de tiempo particular. Mientras que haya
sufrimiento, los seres sensibles se esforzarán por poner fin a dicho estado.
Finalmente, son necesarias porque, para alcanzar la cesación del sufrimiento,
debemos practicar el camino que conduce a la liberación. Causa y Efecto mundano
y
Causa y Efecto trascendente al mundo Una mirada más de
cerca a las Cuatro Nobles Verdades nos señala dos tipos de causas y efectos.
Uno es llamado “causa y efecto mundano,” que conduce al sufrimiento; el otro es
llamado “causa y efecto trascendente al mundo,” que conduce a la liberación.
La causa y efecto
mundano tiene lugar en el espacio y el tiempo y cualquier cosa que exista en el
espacio y el tiempo se caracteriza por la no-permanencia. Ayer, no estabas aquí
en esta sala; hoy estás aquí escuchándome; hoy, después de esta charla te irás.
Cuando experimentamos esto como individuos, estamos experimentando la no-permanencia.
La causa y efecto
que trasciende al mundo se relaciona con la tercera y la cuarta nobles verdades
de la cesación del sufrimiento y del camino que conduce a la cesación del
sufrimiento. La cesación es el estado en el que las causas y efectos mundanos
son abandonados, no hay más acumulación de karma y por lo tanto se alcanza el
nirvana. Uno está liberado del sufrimiento y el proceso de alcanzar este estado
es el camino. ¿Cómo se crea el karma? Básicamente, el karma es creado a través
del funcionamiento de los seis órganos sensoriales del ojo, oído, nariz,
lengua, cuerpo y mente. Estos órganos no son necesariamente la causa del
sufrimiento; sino más bien es nuestro aprecio a ellos el que provoca
sufrimiento.
La tercera noble verdad de la cesación del sufrimiento
se refiere a la extinción de nuestras impurezas mentales (aflicciones) de los
órganos sensoriales. Como dije, estos órganos no son la causa del
problema. Las coloraciones que añadimos a nuestra experiencia, a través del
aferramiento y apego, son la causa del sufrimiento. Por lo tanto, si los seis
órganos sensoriales, contaminados por la mente del apego, pueden considerarse
como el origen del sufrimiento, correspondientemente, la cesación del
sufrimiento significa poner fin a dichas impurezas.
La cuarta noble verdad es el camino que conduce
hacia la cesación del sufrimiento, conocido como el Noble Óctuplo Sendero. Mientras que este
sendero y sus ocho aspectos parecen fáciles de comprender, son extremadamente
complejos y extensivos. El sendero incluye la triple práctica de los preceptos
(sila), la concentración meditativa (samadhi) y la sabiduría (prajna). También
incluye muchas otras prácticas, tales como los cinco métodos de tranquilizar la
mente y los cuatro fundamentos de la atención para desarrollar la meditación
vipassana.
Resumen: Hemos hablado de numerosas cosas: del giro
de la Rueda del Dharma, de la dedicación al camino y de alcanzar el estado de
arhat a través de la cesación. Hasta ahora, solamente hemos dado un breve
resumen de las Cuatro Nobles Verdades. Sin embargo, al tiempo en que terminé de
hablar de los tres giros, todos ustedes deberían de haberse convertido en aryas
como los cinco monjes (Risas). Pero en el caso en que algunos de ustedes no
hayan alcanzado la iluminación, y si la charla de hoy hubiese sido bastante
atractiva, por favor, vuelvan el próximo domingo y hablaremos más detalladamente
de las Cuatro Nobles Verdades. Espero describir las Cuatro Nobles Verdades como
un grupo y revelar los diferentes niveles, capa tras capa, de sus sutiles
implicaciones. Si dijera que los niveles se vuelven más profundos, podría
espantarlos, así que sólo diré que voy a tratar de hacerlos más claros.




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